TEXTO
INFORMATIVO
-El lenguaje debe
ser formal.
-El texto
informativo se caracteriza por dar información de un tema determinado que
pasó o pasará.
-Nunca se expresan los sentimientos ni emociones del
emisor
-Los hechos, los
personajes, el lugar y tiempo deben ser
reales.
-Debe tener mucha
claridad nada de metáforas ni refranes.
La moda tiene su ciclo
En realidad, nada está inventado. Los especialistas en
marketing ven las modas y las tendencias con un ciclo de vida de introducción (sólo las personas más
vanguardistas la usan), crecimiento (poco a poco la gente va imitando a los trendsetters y copiando la tendencia), madurez (las ventas se nivelan, el mercado está
saturado y ya la tendencia no es novedosa) y declive (ya nadie quiere
utilizarla porque está pasada de moda).
Cuando una tendencias está por todas partes nos encontramos ante el principio del fin. Así cíclicamente van y vuelven los
pantalones pitillos y los pantalones anchos, los zapatos de punta estrecha y
los zapatos de punta redonda, los colores oscuros y los claros…
Coco Chanel adivinó que los sombreros exagerados estaban a punto de pasar a la
historia cuando se percató de que era totalmente imposible añadirles más
plumas, más volumen, más adornos. Y triunfó con su pequeño y sencillo canotier.
En los años 60, las faldas se
acortaban centímetro a centímetro cada temporada. Las minifaldaspasaron a ser microfaldas. Hasta que llegaron los años 70 y las faldas cayeron hasta el suelo. En realidad, para
adivinar las tendencias no hace falta ninguna bola de cristal. Basta observar
lo que está hasta en la sopa y girar hacia justo lo contrario.
Tras los exagerados, excesivos años 80, a la década de los 90 no le quedó más remedio que ser minimalista.
TEXTO
NARRATIVO
El texto
narrativo se caracteriza por contar historias reales o imaginarias.
Se trabaja
un lenguaje sencillo
El narrador
puede ser protagonista de la historia
Contiene una
estructura interna: Introducción, nudo, conflicto y desenlace.
Los personajes
son protagonistas de cada uno de los hechos.
Cuenta
hechos en un tiempo y espacio determinado.
Empezó el tal a leer
su periódico con mucha atención. Desgraciadamente para él, la prensa,
amordazada por la previa censura, no podía ya dar al público noticias
alarmantes, ni hablar de las partidas de Aragón, acaudilladas por Prim, ni
hacer presagios de próximos trastornos. Pero aquel periódico sabía poner entre
líneas todo el ardor revolucionario que abrasaba al país, y Polo sabía leerlo y
se encantaba con la idea de un cataclismo que volviera las cosas del revés. Si
él pudiese arrimar el hombro a obra tan grande, ¡con qué gusto lo haría!
La noche la pasó mejor que otras veces, y al día
siguiente, en vez de permanecer clavado en el sillón, paseaba muy dispuesto por
la sala, como hombre que acaricia el sabroso proyecto de echarse a la calle, en
el sentido pacífico de la frase. Poco después del medio día le visitó el mejor
de sus amigos, D. Juan Manuel Nones, presbítero, hombre bondadosísimo, ya muy
viejo, del cual es forzoso decir algunas palabras.
TEXTO
ARGUMENTATIVO
Las características de texto argumentativo
son:
El emisor toma posición sobre el tema e
influye en los emisores resto a este.
Desarrolla un conjunto de estrategias para
influenciar al receptor
basados en pruebas observables
Estructura
Hecho o hipótesis
Demostración de secuencia argumentativa
Conclusión
La Iglesia ante el aborto
La Iglesia cristiana, en sus comiencos,
se caracterizó por una clara afirmación del valor de la vida no-nacida, en un
mundo en que el aborto era una práctica frecuente. Uno de los primeros
pensadores cristianos que se opuso al aborto fue Atenágoras (s. II). En su
conocida Apología o Defensa de los cristianos respondía a la acusación
existente entre los paganos de que aquellos sacrificaban un niño en sus
celebraciones eucarísticas. Atenágoras arguye contra de esa acusación que cómo
iban a sacrificar un niño inocente aquellos que consideraban sagrada la vida
aun antes del nacimiento.
Esta defensa de la vida no-nacida,
afirmada por Atenágoras, era coherente con una actitud global que consideraba
inaceptable el recurso a la violencla contra todo ser humano. La Iglesia
preconstantiniana no sólo condenaba el aborto, sino que tenía actitudes muy
críticas sobre la pena de muerte, la participación en el ejército y la misma
defensa propia. Las afirmaciones de Jesús sobre la dignidad de todo ser humano,
sobre el amor al enemigo y de no responder a la violencia con la misma
violencia, de que no se vence el mal con el mal, sino con el bien… tuvieron un
eco muy importante en las actitudes eclesiales ante la violencia física y el
respeto debido a todo ser humano.
Hoy existe una creciente conciencia en
amplios sectores de la Iglesia de que se hace necesaria una actitud general de
coherencia en el respeto a toda vida humana. Desde nuestro punto de vista, la
actitud de respeto a la vida no-nacida debe extenderse a otros problemas en que
la vida humana está cuestionada. Uno de ellos es el de la pena de muerte; la
condición de «no-inocente» del delincuente no le priva de su intrínseca
dignidad humana. El don de la vida no debe ser relativizado por el hecho de que
se trate de una persona culpable.
En esa búsqueda general de coherencia es
extraordinariamente importante crear cauces de ayuda a las mujeres que viven su
embarazo con dificultad. La institución eclesial, como otros movimientos que
defienden la vida no-nacida, no pueden limitarse a declaraciones de principio y
acciones legales. Tienen, además, el cometido de organizar sistemas de ayuda
para poder evitar el aborto. Existen indiscutiblemente algunas realizaciones,
pero habría que desarrollarlas y potenciarlas mucho más. Por otra parte, no se
pueden eludir las responsabilidades sociales: detrás del problema del aborto
hay injustas discriminaciones de la mujer -especialmente de la madre soltera- y
situaciones de pobreza y de marginación que llevan a la mujer al aborto. Además
hay que añadir que no sólo se aborta cuando se impide el nacimiento de un niño;
también hay que hablar de otra forma de aborto: cuando el proceso de
personalización de un ser ya nacido tropieza con dramáticas dificultades en su
desarrollo, como consecuencia de la pobreza y del subdesarrollo.
El que afirma el valor de la vida no
nacida, pero que posee ya un «destino humano» debe ser muy sensible también al
valor de otras vidas ya nacidas y cuyo destino humano está también amenazado.
Adolfo Pérez Esquivel (Premio Nobel de la Paz, 1980) decía: «Quien justifica el
aborto, justifica la pena de muerte, y yo estoy contra la pena de muerte y
contra el aborto. Ser progresista significa defender la vida y nada más». Esta
es también mi postura personal, insistiendo en que «defender la vida y nada
más» significa una profunda remodelación y cuestionamiento de nuestras opciones
y convicciones éticas.